03.02.03 - Hemostáticos
- Comprender el marco normativo y operativo aplicable en este capítulo.
- Identificar los protocolos estandarizados de actuación prehospitalaria.
- Aplicar correctamente los criterios de valoración y toma de decisiones.
03.02.03 - Hemostáticos
1. Conceptos básicos
Los hemostáticos son agentes que facilitan la detención de la sangrado. Su uso es crítico en el shock hemorrágico, donde la pérdida rápida de volumen compromete la perfusión vital. En el contexto del trauma grave, la coagulación natural puede ser insuficiente frente a grandes pérdidas sanguíneas.
El objetivo principal es restaurar la homeostasis hemodinámica mientras se prepara el traslado al centro con capacidad de post-parada o cateterismo urgente. La administración debe integrarse en la cadena de supervivencia, específicamente en el soporte vital avanzado junto con vía aérea y ventilación.
2. Manejo prehospitalario
Indicaciones
La indicación principal es el control de hemorragias masivas que no responden a compresión directa o torniquetes mecánicos. Se considera cuando persiste la pérdida de sangre tras medidas físicas inmediatas.
El contexto clínico debe reflejar signos de shock hemorrágico avanzado: taquicardia, hipotensión, relleno capilar lento (>3s) y piel pálida/sudorosa. Un paciente politraumatizado con Glasgow <12 requiere evaluación urgente para la posible administración.
Procedimiento
La preparación del material debe ser rápida. Se verifica la integridad de los dispositivos antes de su uso. La administración se realiza bajo supervisión médica o según protocolos locales de trauma y politrauma.
Se monitorea la respuesta hemodinámica post-administración. Si no hay mejora, se reevalúa la vía aérea y el volumen sanguíneo perdido. El preaviso al hospital debe incluir datos del modelo MIST: mecanismo, lesiones, signos vitales actuales y tratamiento en curso.
Criterios de decisión
La decisión de administrar hemostáticos depende de la respuesta clínica inmediata. Si la presión arterial mejora o se estabiliza temporalmente, se considera éxito parcial.
Se debe considerar el traslado inmediato si no hay respuesta tras múltiples dosis o si el paciente entra en paro cardiorrespiratorio. La ETA estimada al centro es un factor clave; centros lejanos requieren decisión rápida.
3. Errores críticos
El error más grave es la administración sin evaluación previa de hemorragia activa. No todos los pacientes con shock necesitan este tratamiento específico.
Otro riesgo es la falta de monitorización continua post-administración. Sin datos de TA y FC, no se puede determinar si el fármaco funcionó o causó efectos adversos.
La omisión del preaviso hospitalario también es crítica. El equipo receptor necesita saber qué medicación fue dada para ajustar su tratamiento. Ignorar esto rompe la continuidad asistencial.
4. Checklist de repaso
5. Recursos relacionados
Fuentes
[Normativa UNE-EN 1789 de dotación de vehículos de transporte sanitario] Borrador generado sin fuentes verificadas.